Don Juan y el Übermensch de Nietzsche

Mike Magers

 

Una de las contribuciones más importantes de la literatura Española a la literatura del mundo es la figura de don Juan. La comedia de Tirso de Molina, El Burlador de Sevilla, nos presenta al personaje de don Juan, el infame noble de Sevilla. Él que "burla" a las mujeres, y, después de matar al padre de una de las chicas que quiso conquistar, está condenado al infierno. Este hombre tan mítico creó un jaleo en la comunidad literaria de Europa. Durante los años siguientes a la obra de Tirso, don Juan fue imitado por autores tan famosos como Moliere, Mozart, Byron, y George Bernard Shaw, y la imitación es la forma más alta de la lisonja. Pero ¿por qué es tan amado este hombre diabólico? ¿Por qué hay tantas obras que estudiar, glorificar, y usar el tema de un hombre que puede hacer lo que quiere hacer con el poder de un superhombre?

La razón existe en la idea que, primero, hay don Juanes y había don Juanes. Don Juan es la expresión de algo hondamente clavada en el temperamento humano; es parte del deseo sexual o de la búsqueda de la belleza (Edwards, p. xxxvi). Hay hombres y mujeres que nosotros conocemos que aparentemente tienen la habilidad para hacer cosas imposibles, especialmente en el reino de sus relaciones con personas del otro sexo. Parece que ellos pueden hacer cualquier acción loca, y todavía reciben lo que quieren. Pero también hay parte de don Juan en cada persona, y por esta razón, don Juan dice a Isabela, "¿Quien soy? Un hombre sin nombre (Tirso, I, 15). Puede ser cualquier hombre, yo o tú o él, don Juan o don Fulano si se quiere. Porque tienen estas habilidades, son superhombres, o en la lengua de Nietzsche, Übermenschen.

Sabemos quién es don Juan. Es arrogante, cruel, y un burlador de hombres, mujeres, y las reglas y normas de la sociedad. Sobre todo, él representa la decadencia. Pero él puede hacer cosas extraordinarias. Puede seducir a Isabela como Octavio, y puede escapar con mucha suerte. También, seduce a Tisbea, quien sabemos que no quiere ni un hombre. Ella dice de hombres y del amor antes de su conocimiento de don Juan:

 

segura me entretengo,

que en libertad se goza

el alma que amor áspid

no le ofende ponzoña.

En pequeñuelo esquife,

y en compañía de otras,

tal vez el mar le peino

la cabeza espumosa;

y cuando más perdidas

querellas de amor forman,

como de todo río,

envidia soy de todas.

Dichosa yo mil veces,

amor, pues me perdonas,

si ya, por ser humilde,

no desprecias mi choza!

Obeliscos de paja

mi edificio coronan,

nidos, si no hay cigarras,

a tortolillas locas.

Mi honor conservo en pajas,

como fruta sabrosa,

vidrio guardado en ellas

para que no se rompa

(Tirso, I, 403-26).

Pero don Juan, con sus palabras dulces, puede conquistar la montaña que es Tisbea. También, él puede conquistar a Aminta el día de su boda con las mismas tácticas. En las palabras de su padre, "las llaman los mozos de su tiempo; el Héctor de Sevilla, porque ha hecho tantas y tan extrañas mocedades (Tirso, I, 1085-87)." Él es inhumano, un diablo o brujo que puede hacer lo imposible.

Además de la habilidad de conquistar a tantas mujeres, don Juan puede inspirar también. Cuando él y Catalinón están viajando a Sevilla, su barco vuelca, y don Juan le salva la vida de Catalinón, una muestra del valor de don Juan. Un ejemplo de su afecto sobre los otros hombres del drama es cuando don Juan y Catalinón se reúnen con Octavio en Sevilla. Octavio muestra mucha admiración para don Juan, y es casi un adulador. Dice en un gran gesto de la amistad, "Si de mí algo hubiereis menester, /aquí espada y brazo está" (Tirso, I, 1184-86). El Marqués de la Mota, también, es un gran adulador de don Juan. Parece que él quiere ser don Juan cuando los dos están discutiendo sus aventuras. Pero Mota y Octavio solamente quieren tener el mismo éxito con mujeres que tiene don Juan; no quieren burlarse de chicas.

La idea nietzschiana del Übermensch es una que refleja esta parte del mito de don Juan. Según Henri Lichtenberger, estúdiente de Nietszche y su obra Así habló Zaratustra,

 

...decadence does not necesarily lead to nothingness; it may be the preliminary condition of a new life, a better state of health. It is certainly not possible to go backwards, to lead humanity back to what it was in preceding ages. 'We must continue to advance, I say, must continue to go step by step further into decadence (Lichtenberger, p. 167).

Sin duda, esto es lo que hace don Juan. Sus conquistas y la destrucción de tantas vidas le da placer, y son formas de decadencia. En las palabras de don Juan a su tío:

 

Tío y señor;

mozo soy y mozo fuiste;

y pues que de amor supiste,

tenga disculpa mi amor (Tirso, I, 62-65).

Más fuerte en la definición de don Juan como el Übermensch de Nietzsche es esta descripción:

 

The superman may be thus defined: The state to which man will attain when he has renounced the present historical values, the Christian, democratic, or ascetic ideal... (Lichtenberger, p. 169).

¿Qué más hace don Juan?. Renuncia todos los valores históricos de España. Él no actúa con el honor del noble, por ejemplo, cuando promete casarse con Tisbea y Aminta; cuando burla a su amigo Mota, su padre, y la estatua de don Gonzalo; y cuando mata a don Gonzalo. También, si se quiere hablar de la renunciación de valores cristianos, don Juan es el maestro. Burla a Dios cada vez que dice, "¿Tan largo me lo fiáis? (Tirso, I, 1448)" También, en la conversación con don Diego Tenorio, su padre que dice:

 

Traidor, Dios te dé el castigo

que pide delito igual.

Mira que, aunque al parecer

Dios te consiente y aguarda,

su castigo ha de haber

para los que profanáis

su nombre, que es jüez fuerte

Dios en la muerte (Tirso, I 1439-46).

 

Y don Juan responde:

 

¿En la muerte?

¿Tan largo me lo fiáis?

De aquí allá hay gran

jornada (Tirso, I, 1446-49).

Se burla de la muerte y del castigo de Dios, un pecado que, al final de la comedia, significa el fin de don Juan.

Otro aspecto de don Juan que revela parte del Übermensch es su gran amor de burlas. Sabemos que él es el gran burlador de España. Él dice:

 

Sevilla a voces me llama

el Burlador, y el mayor

gusto que en mi puede haber

es burlar una mujer

y dejalla sin honor.

Viva Dios, que le he de abrir,

pues salí de la plazuela!

Mas, ¿si hubiese otra cautela?...

Gana me da de reír (Tirso, I, 1448-57).

Estas ideas, y todas las aventuras de don Juan también lo proclaman como el primer ejemplo y el ejemplo perfecto del Übermensch. En cuanto a su idea de que la vida es un juego Nietzsche dice que el hombre sabio,

 

...Knows, too, that the individual can never flatter himself that he has arrived at his goal, that all peace is for him 'a means to new wars,' and that his life must be an endless chain of more and more dangerous adventures. He thus does not seek for happiness, but only for the fun of the game... (Nietzsche en Lichtenberger, p. 177).

Es la descripción perfecta de don Juan y de la acción de El Burlador de Sevilla. Jamás está don Juan satisfecho con sus burlas, los siguientes deben ser más fuertes, como la con Doña Ana y la con Aminta - las dos resultan en cosas horribles, una muerte y la destrucción de una pobre chica. La acción de la comedia, simplemente, es el movimiento y el crecimiento de estas burlas que, en su culminación, significan el castigo del malo don Juan.

Dada la yuxtaposición de estas dos ideas del Übermensch o Superhombre de Nietzsche y de Tirso de Molina es, ¿qué debemos que hacer con este tipo de hombre? ¿Lo castigamos o lo adoramos? La respuesta es personal; depende de si alguien es nihilista o humanista. Obviamente, a nadie normal, menos Nietzsche, le gustaría el don Juan Tenorio de Tirso. Y es Nietzsche que, también, dice que este Übermensch será la nueva encarnación del género humano. Ahora, la mayoría de nosotros no hemos desarrollado a don Juanes o doña Juanas, pero tengo la idea que casi todo el mundo conoce a personas que tienen muchas de las características del Übermensch; hombres que pueden tener casi todas las mujeres del mundo, y que viven solamente para la conquista; amigos que siempre tienen suerte fenomenal, y generalmente, las personas que la mayoría de las personas normales no pueden igualar. Pero si estas personas viven, nosotros los normales somos chimpancés en los ojos de Nietzsche. Los don Juanes muchas veces son castigados en esta vida a causa de sus acciones les alcanzan a ustedes, y por estas razones, no ha de ser una raza de Übermenschen. También, cuando Nietzsche dice que el papel del Superman es:

 

...to inaugurate new values, to leave his stamp upon whole generations, even to mould the future will of humanity, to inscribe upon it his own individual will (Nietzsche en Lichtenberger, p. 174).

Ciertamente, don Juan ha hecho todas estas cosas porque no hay un personaje literario tan conocido o prolífico como él. Pero su existencia sirve para mostrarnos cómo comportarnos como personas decentes, honradas, y valiosas. Su poder es un poco espantoso porque no tiene moral. Fue Nietzsche, también el que dijo algo como, "cosas tan grandes tienen que llevar mascaras terribles para hacer su marca sobre la humanidad." Esta frase describe la parte de don Juan que es frecuentemente llamado el Diablo. Es posible que él pueda ser un demonio menor o un Übermensch a la vez.

Si don Juan es "sobrehumano" es solamente para oponerse a la mayoría humana del mundo. Y es por esta razón, más que cualquier fascinación con sus aventuras o sus burlas, que él se ha hecho tan popular durante tantos siglos.

 

Bibliografía

 

Edwards, Gwynne. 1986. The Trickster of Seville. London: Aris and Phillips.

Lichtenberger, Henri. 1910. The Gospel of Superman: The Philosophy of Friedrich Nietzsche. London: T.N. Foulis.

Molina, Tirso de. 1652. El Burlador de Sevilla. Electronic Edition by Matthew Stroud.