Estrofas tradicionales

Décima | Octava real | Redondilla | Romance | Soneto | Terceto

Hay muchas estrofas tradicionales, y aun algunas formas importantes que carecen de forma estrófica (pero que se incluyen aquí). Esta página sólo da ejemplos de los más comunes y los más importantes. Para un estudio más profundo, será necesario acudir a uno de los muchos libros que existen sobre la versificación española.

Décima

La décima tiene 10 versos octosílabos, con rima consonante: abbabcdccd.

Aquí la envidia y mentira
me tuvieron encerrado.
Dichoso el humilde estado
del sabio que se retira
de aqueste mundo malvado,
y con pobre mesa y casa,
en el campo deleitoso
con sólo Dios se compasa,
y a solas su vida pasa,
ni envidiado ni envidioso.

a
b
b
a
b
c
d
c
c
d

Octava real

La octava real se compone de ocho versos endecasílabos con rima consonante: ABABABCC.

Aquella voluntad honesta y pura
ilustre y hermosísima María,
que en mí de celebrar tu hermosura,
tu ingenio y tu valor estar solía,
a despecho y pesar de la ventura
que por otro camino me desvía,
está y estará en mí tanto clavada,
cuanto del cuerpo el alma acompañada.

A
B
A
B
A
B
C
C

Redondilla

La redondilla es una estrofa de 4 versos octosílabos, con rima consonante, generalmente abba pero a veces abab.

Deja que tus plantas bese
por la merced recebida,
pues el cobrar nueva vida
por ella es bien que confiese.

a
b
b
a

Romance

El romance no tiene forma estrófica, es decir, consta de un número variable de versos octosílabos con rima asonante en los versos pares.

Para emprender la jornada
desta ciudad, que ya tiene
nombre de Ciudad Real,
juntó el gallardo maestre
dos mil lucidos infantes
de sus vasallos valientes,
y trescientos de a caballo
de seglares y de freiles....

Rima asonante (e – e) en los versos pares:
e–e

e-e

e-e

e-e

Soneto

El soneto tiene catorce versos endecasílabos, divididos en 2 cuartetos y 2 tercetos. La rima en los 2 cuartetos es fija: ABBA ABBA. La rima en los tercetos es cambiable; pero generalmente es de CDE CDE o CDC DCD.

Mientras por competir con su cabello,
oro bruñido al sol reluce en vano;
mientras con menosprecio en medio el llano
mira tu blanca frente el lilio bello;

Mientras a cada labio, por cogello,
siguen más ojos que al clavel temprano;
y mientras triunfa con desdén lozano
del luciente cristal tu gentil cuello:

Goza cuello,k cabello, labio y frente
antes que lo que fue en tu edad dorada
oro, lilio, clavel, cristal luciente,

No sólo en plata o vïola troncada
se vuelva, mas tú y ello juntamente
en tierra, en humo, en polvo, en sombra, en nada.

A
B
B
A

A
B
B
A

C
D
C

D
C
D

Terceto

El terceto, como es de esperar, tiene 3 versos endecasílabos con una rima abrazada: ABA BCB CDC DED. Se termina una serie de tercetos por agregar un cuarto: ... EFE FGF GHGH.

Acá no tienen armas ni caballos,
no jaeces bordados de oro puro,
si no es oro el amor de los vasallos.

Y porque digo puro, os aseguro
que vienen doce cueros, que aun en cueros
por enero podréis guardar un muro,

Si dellos aforrías vuestros guerreros,
mejor que de las armas aceradas;
que el vino suele dar lindos aceros.

De quesos y otras cosas no excusadas
no quiero daros cuenta: justo pecho
de voluntades que tenéis ganadas;
y a vos y a vuestra casa, buen provecho.

A
B
A

B
C
B

C
D
C

D
E
D
E

Práctica

¿Cómo se llama la forma de cada ejemplo? Para ver la respuesta, pulse el botón "Respuesta" con el ratón.

Católico rey Fernando,
a quien ha enviado el cielo
desde Aragón a Castilla
para bien y amparo nuestro:
En nombre de Ciudad Real,
a vuestro valor supremo
humildes nos presentamos...

Que Federico gobernó mi estado
en mi ausencia, he sabido, tan discreto,
que vasallo ninguno se ha quejado.
En medio de las armas, os prometo
que imaginaba yo con la prudencia
que se mostraba senador perfeto.
¡Gracias a Dios, que con infame ausencia
los enemigos del Pastor romano
respetan en mi espada su presencia!...

Amando, recelar daño en lo amado
nueva pena de amor se considera;
que quien en lo que ama daño espera
aumenta en el temor nuevo cuidado.
El firme pensamiento desvelado,
si le aflige el temor, fácil se altera;
que no es a firme fe pena ligera
ver llevar el temor el bien robado.
Mi esposo adoro; la ocasión que veo
al temor de su daño me condena,
si no le ayuda a felice suerte.
Al bien suyo se inclina mi deseo:
si está presente, está cierta mi pena;
si está en ausencia, está cierta mi muerte.

De este, pues, formidable de la tierra
bostezo, el melancólico vacío
a Polifemo, horror de aquella sierra,
bárbara choza es, albergue umbrío
y redil espacioso donde encierra
cuanto las cumbres ásperas cabrío
de los montes, esconde: copia bella
que un silbo junta y un peñasco sella.

Vuélvete, conde, a estar triste,
vuelve a tu suspensa calma;
que tengo muy en el alma
los desprecios que me hiciste.

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